
Parte Mortuorio
En la ciudad de Loja, a los 27 días del mes de diciembre de 2025, dejó de existir quien en vida fue ejemplar hija, abnegada esposa, entrañable madre, amorosa abuelita – bisabuelita, cariñosa hermana y leal amiga Sra.:
Vicenta Lucila Cabrera Correa
Mayo 05, 1940– Diciembre 27, 2025
Sus padres: Carlos Cabrera (†) y María Correa (†).
Su esposo: Manuel Arcenio Jara (†).
Sus hijos: Segundo Jaime Cabrera, Rosa Esperanza, Carmen Eliza, Gilbert Arcenio, Gloria Inés y Freddy Vinicio Jara Cabrera.
Sus hijos políticos: Fabiola Toledo, Manuel Flores (†), Milton Gómez, Betty Chicaiza, Walter Encalada y Andrea Moncayo.
Sus nietos: Vanessa, Jaime, Michael, Andrés, Angie, Liseth, Karina, Susana, Adriana, Rebeca, Santiago, David, Pablo, Andrea, Goretti, Ismael y Sulay.
Sus hermanos: Estela, Máximo, Rosario, Humberto (†) y María Obdulia (†) Cabrera Correa.
Sus sobrinos, primos y demás familiares tenemos el profundo pesar de comunicar su sentido fallecimiento e invitamos a la velación de sus restos mortales en la Sala Platinum del Centro de Velaciones de Funeraria Jaramillo, ubicado en las calles Andrés Bello y Juan José Peña, de la misma manera a la Celebración Religiosa que se realizará el día sábado 27 de diciembre de 2025 a las 20h00.
El Homenaje de Vida se realizará en el Camposanto Jardines del Zamora, el día domingo 28 de diciembre de 2025 a partir de las 16h00, el mismo que será transmitido por las plataformas digitales Facebook y YouTube de Funeraria Jaramillo; posterior inhumación en el mismo camposanto.
Por este acto de solidaridad cristiana, expresamos nuestro sincero agradecimiento.








Mi más sentido pésame a mi gran amigo Gilber por la pérdida de su mamacita. Que Dios te dé fortaleza amigo
Mis más sentidas condolencias mi estimado amigo Jaime Cabrera, por tan inesperada pérdida y mis sentidas condolencias a toda su familia.
Mis condolencias para mi amiga Lizeth y su familia, te envío un fuerte abrazo en este momento tan difícil. Que el amor y los recuerdos tan hermosos que dejó en tu vida te den consuelo y fortaleza.
Lamento mucho su pérdida. Perder a un ser querido es uno de los dolores más grandes que enfrentamos. Aun así, deseo compartirles una esperanza que nos da consuelo:
‘Viene la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán’ (Juan 5:28, 29).
Que estas palabras les fortalezcan y les den paz en este momento difícil.